Chivas y la fuente de la juventud

Autor
Rigo Cervantes
Tomado sin autorización expresa de

Si existe algún problema, favor de indicarlo y en seguida lo retiramos.
Sangre pujante, jóvenes repletos de futuro. El Gauchito Ávila y Pato Araujo son símbolos de las Chivas de Guadalajara y de sus exitosas fuerzas básicas.

Para las Chivas Rayadas del Guadalajara es siempre trepar por la parte más rocosa, por los despeñaderos de la montaña. Es remar contra la corriente. Porque en un medio como el fútbol mexicano, altamente extranjerizado, el poder competir en la primera división con sólo jugadores nativos, es casi como jugar nueve contra once. Y pese a esta limitación, es el club con más títulos de campeón de liga en la historia del balompié azteca profesional. El Chivas, con esa filosofía mexicanista centenaria, ha mantenido un equipo competitivo y poseedor de un inmenso arrastre popular.

Además, desde hace cinco años, con la entrada del empresario Jorge Vergara como dueño de la institución, la búsqueda de talento joven y de su desarrollo desde la cantera rojiblanca se hace más patente y se reafirma. De tal forma que ante la salida de jugadores, etiquetados como insustituibles, como son los casos del meta Oswaldo Sánchez, el defensor Carlos Salcido, el talentoso y controversial Adolfo ‘Bofo' Bautista o Juan Francisco Palencia y Ramón Ramírez (mirando al pasado), en lugar de acudir al mercado nacional, el cuerpo técnico y la dirigencia recurrieron siempre a la cantera para nutrirse de sangre nueva.

Porque, conocedores de que la institución tapatía sólo puede alinear a jugadores nacionales, los demás clubes de la sociedad futbolística azteca encarecen al elemento nativo siempre que Chivas toca a sus puertas buscando algún refuerzo fuera de su propio universo.

Así, obligado por esa circunstancia, pero estimulado por la propia convicción, se ha propiciado en las últimas temporadas el encumbramiento de jugadores como Luis Ernesto Michel, Johny Magallón, Omar Esparza, Patricio ‘Pato' Araujo, Edgar ‘Tepa' Solís, Sergio ‘Gauchito' Ávila, Xavier Báez y una enorme lista con muchos otros debutantes que van recibiendo su bautizo en el máximo circuito del fútbol mexicano, y en muchos casos en el ámbito internacional, gracias a la presencia del Rebaño Sagrado en la Copa Libertadores.

Al mismo tiempo, el Guadalajara se convierte en el principal aporte de jugadores para las selecciones menores de México, además de ser la base de la mayor. Fox Sports en Español dialogó con dos de estos brillantes juveniles del club.

Un Gauchito por el Bofo
Por sus facciones, alguien lo vio parecido a la mascota del Mundial Argentina ‘78 y lo bautizó ‘Gauchito'. En lo futbolístico, Sergio Gabriel Ávila Valle, fue señalado como el sucesor de Adolfo ‘Bofo' Bautista en el esquema de las Chivas, tras la salida del temperamental creativo hace poco más de un año.

Pero el volante, nativo de Irapuato, Guanajuato, se graduó en las escuelas del chiverío, pasando por las filiales de Tercera, Segunda y Primera A, hasta llegar al primer equipo, en 2005. Está empeñado en hacerse de un nombre por sus méritos propios, más allá de las similitudes: "Es cierto, me han querido comparar con el ‘Bofo', pero cada uno tiene su estilo. Él es un jugador ya establecido, muy destacado y yo apenas voy empezando, estoy creciendo, aprendiendo a diario. Sí me gustaría algún día ser como él, quien siempre ha sido un referente".

Y desde que Efraín Flores asumiera la dirección técnica del Guadalajara, el ‘Gauchito' Ávila se ha convertido en un elemento destacado, titular en los últimos dos torneos. "Tengo una enorme gratitud hacia el club, con los miembros del cuerpo técnico, por todas las oportunidades que me han dado. Pertenecer a este equipo me ha hecho una mejor persona, me permitió cambiar muchos aspectos de mi vida y me ha dado la alegría, y satisfacción de poder jugar al futbol, que es lo que más me apasiona", confiesa.

La etapa que considera "más bonita" es su paso por la filial de Primera A, el Tapatío, "con el profesor Luis Díaz, alguien de quien aprendí mucho, como futbolista y como persona. Eso fue importante en mi vida, porque me permitió impulsarme hacia Primera".

Admirador de Zinedine Zidane y de Benjamín Galindo, juega como un medio creativo, "por delante de los dos mediocampistas de recuperación y un poco atrás de los delanteros. Pero uno como jugador debe siempre estar dispuesto a adaptarse y a jugar donde se nos pida", detalla.

Y sobre el tema de la costosa eliminación de los Juegos de Beijing, Ávila explica que fue "un golpe duro, en el que todos compartimos la responsabilidad. Es algo que nunca se nos va a olvidar. Afortunadamente en Chivas se vive un buen momento, con buenos resultados y el equipo arriba, y todo eso hizo más fácil todo. Además, existe un ambiente de compañerismo en el grupo y apoyo del cuerpo técnico. Desde el día en que regresamos, sentimos el respaldo de todos".

Un Pato campeón
Una de las historias que reflejan el largo proceso de descubrimiento, identificación, adiestramiento y seguimiento de un trabajo que lleve al deportista a convertirse en un futbolista de alto rendimiento, es el de Patricio Araujo, quien llegó al primer equipo rojiblanco luego de haberse coronado como campeón mundial con la Selección Sub-17, en Perú 2005. Después integró también el representativo Sub-20 durante el mundial del año pasado en Canadá, lo mismo que el seleccionado preolímpico que no pudo alcanzar la clasificación a los Juegos de Beijing.

Dejando atrás ese trago amargo dentro de su ascendente carrera, ‘Pato' hace un repaso de su vida futbolística: "Empecé a los 12 años con el Atlas Colima, que tenía una tercera división y ahí debuté a los 13. Era un filial del Atlas". Luego del primer contacto con el balón, viene para el colimense y es su iniciación como elemento de selecciones nacionales. "Primero llegué a la selección Sub-15 con ‘Chucho' Ramírez, después de haber sido observado en un torneo. Enrique Contreras, quien entonces era entrenador de Tecos, me descubrió, jugando con muchachos de 15 años, dos años mayores que yo, para integrar lo que sería la preselección que después se convirtió en la Sub-17. Ya con el equipo de Ramírez, los buscadores de talento, así como Ivar Sisniega, Director Deportivo de Chivas, y Néstor de la Torre, me vieron durante un juego contra el equipo Volcanes de Colima".

Así se produjo su conexión con el Guadalajara, donde quedó en manos de un sistema de trabajo que tenía como director general al holandés Hans Westerhof, asistido por su compatriota Dennis te Kloese, a cargo de las fuerzas básicas. Por ello, Araujo no duda en destacar al DT que mayor huella le dejó: "Fue ‘Chucho' Ramírez, por todo el tiempo que trabajé junto a él".

Su crecimiento como futbolista profesional se sustenta en los fundamentos que le han dado sus experiencias en las selecciones juveniles, la preolímpica y hasta con el seleccionado mayor. "Me llena el saber que he podido ser parte de todas esas selecciones y espero que en el futuro pueda mantenerme como un jugador del Tri", reflexiona Araujo, quien, sin embargo, reconoce que las constantes convocatorias a los representativos nacionales, a veces le quitan regularidad como jugador titular del club, justamente, por la presión que imponen otros jóvenes que también llegan a tocar la puerta del primer equipo con toda la ilusión y la ambición de quedarse con un puesto.

¿Cómo ves a Chivas hoy? "Las cosas nos están saliendo muy bien. Tenemos todo para lograr la calificación y ahí se viene lo más difícil, porque hay que mantenerse en una línea ganadora durante toda la liguilla para poder salir campeones".

Durante su crecimiento Araujo admiró a varios futbolistas: "Zidane, Rafa Márquez, hombres emblemáticos en sus equipos. También admiro a Omar Bravo, quien me ha ayudado mucho en mi carrera y es una persona admirable. Yo tomo como referencia lo mejor de cada jugador y trato de llevarlo a cabo en cada una de mis acciones".

Así mismo, Patricio no esconde su agradecimiento a una institución y a una administración que se la juega con jóvenes: "Me siento privilegiado de formar parte de Chivas. Jorge Vergara es una persona que impulsa el deporte y cree en los jóvenes", reconoce el mediocampista de recuperación, quien se desempeñaba como defensa con la Selección Sub-17. Y mantiene fija la vista en lo que respecta a su futuro: "Mi mayor ilusión es llegar a jugar en una Copa Mundial con la selección mayor, ese es mi sueño y espero un día poder cumplirlo".

Influencia holandesa
Aunque se llame Johannes Antonius Westerhof, todos lo conocen en México simplemente como Hans Westerhof. El holandés es actualmente entrenador del Necaxa, pero tiene mucho que ver con este presente auspicioso de las Chivas de Guadalajara. Se unió a la institución en 2003 para supervisar a las fuerzas básicas, pero en octubre de aquel mismo año se encargó de la dirección técnica del primer equipo.

Por sus manos pasó la mayoría de los jóvenes que hoy enorgullecen a la afición tapatía, y en todos ha dejado su marca. Una huella que los propios futbolistas se empeñan en reconocer. En 2004 le dejó su cargo a Benjamín Galindo y partió a Chivas USA. Volvió a dirigir al Rebaño Sagrado en el Clausura 2006, hasta la jornada 10.

Jorge Vergara es mucho más que el propietario del Club Deportivo Guadalajara, el hombre que está en todos los detalles de la institución. Además de las Chivas es dueño del Saprissa de Costa Rica y, cuando se expandió la MLS, creó la filial Chivas USA.

Este empresario tapatío de 53 años se dedicó a diversos rubros, algunos muy disímiles del fútbol: uno de los principales abarca la venta de productos y suplementos alimenticios. Pero también su grupo ofrece asesoría financiera, alquiler de aviones, industria editorial, investigación biotecnológica, construcciones y a la coproducción de discos y películas. Mal no le va: en 2002, la revista estadounidense Variety lo nombró uno de sus "Diez Productores a Seguir". Algunos de sus éxitos fueron ‘Y tu mamá también' y ‘Temporada de patos'.