Reflexión del Mes

Sobre la inspiración...

"Llevo encima todo cuanto necesito: aire en mis pulmones y... unas hojas de papel en blanco".

Esta frase sale en la película Titanic. No sé por qué la he recordado y me he puesto a pensar sobre ella. Lo cierto es que unas "hojas de papel en blanco" son muy estimulantes. Puedes expresar todo lo que quieras en, y con ellas: hacer una figura... «Siempre me ha gustado la papiroflexia... tal vez aprenda algún día... ». Dibujar, expresar lo más íntimo que hay dentro de ti, dar forma e incluso rostro a tu pensamiento. Y escribir... escribir lo que quieras, cuando y donde quieras. En la parada del autobús, tomando un café, sentada en el jardín mientras desayunas... El abanico de posibilidades sobre lo que hacer con unas "hojas de papel en blanco" es interminable. Por eso resulta increíble lo difícil que es a veces llenarlas. ¿La culpa? Échensela a la inspiración. La inspiración llega y se va. En el momento más inesperado, en el lugar más inoportuno, en la situación más comprometida... Así es la inspiración, le gusta aparecer por sorpresa... ¡y por eso es tan especial!

La inspiración es muy curiosa: viaja por todo nuestro pensamiento, por la carretera principal de los recuerdos, haciendo diversas paradas a lo largo del camino, o bien decide tomar la vía de los sueños: Dreams Street, viajando hacia nuestros más profundos anhelos. Busca y rebusca, mira aquí y allá, intentando encontrar aquello que más nos estimula.

Es inteligente, pues en el caos que es nuestra mente, sabe elegir eso que nos hace sonreír aunque queramos llorar, o aquello que nos pone los pelos de punta con sólo imaginarlo. Saca a la luz lo más importante que hay en nuestro interior, y como le encanta jugar... ¡nos lo manda cuando menos lo esperamos!

Otras veces, llega hasta nosotros mediante una persona. Alguien especial, diferente. Unas veces, es alguien ya conocido, otras, alguien por conocer... Al principio es una sensación extraña, una persona que se va introduciendo en tu corazón, que llega hasta tu interior, haciéndose un huequecito dentro de ti.

Y te vas dando cuenta de que el lugar que ocupa es cada vez mayor. Alguien que cree en ti, que hace que desees ser diferente, mejor. Otra vez la inspiración, que disfrazada de ser humano nos invita a crear, a inventar, a imaginar.

Pero lo más increíble de la inspiración es que cuando llega, y te toca con su ala, un torrente de sensaciones se desborda y eres capaz de expresar todos tus sentimientos de la forma más original...