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LeónMx.com - León en la Historia - La Feria Estatal de León

Fuente
Artículo publicado en el periódico a.m., 13/01/2007, Secc. C, pág. 3 y que cita como fuentes: "León, Trayectoria y Destino" de Mariano González Leal; "Yo vivo en León" de María de la Cruz Labarthe y Adriana Ortega; Archivo Histórico Municipal y Hemeroteca a.m.
(Ha sido tomado sin autorización, por lo que si existe algún problema con que nos lo indiquen será retirado de inmediato).
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Panorámica nocturna de la Feria Estatal de León Uno de los pretextos más socorridos cuando alguien no quiere ir a la Feria es decir que "todos los años es igual".

Pero en la Feria de León lo único igual ha sido la motivación: festejar el aniversario de la ciudad. De ahí en fuera, es como ver viejos retratos de uno mismo: uno se ve casi idéntico que el año pasado, pero prácticamente es otro comparado con esa desempolvada foto de hace 20 años.

Y la Feria ha sido otra decenas de veces desde 1876, en que a un impresor se le ocurrió que ya era hora de festejarle su cumpleaños a León, o como un 12 de enero, pero de 1962, que lo que había sido una un festejo pueblerino ascendió a la categoría de Feria Estatal.

En ese tiempo la celebración estaba desperdigada por varios puntos de la ciudad, como el Parque Hidalgo, la Plaza Principal y la Gran Avenida, hasta que recibió como propios los terrenos del antiguo centro de fomento ganadero, a pie de la Carretera Panamericana; lo que eran unos cuantos cobertizos para resguardar vacas, son ahora, son ahora el epicentro de la diversión enerina y parte del flamante proyecto Poliforum.

La efeméride olvidada
Durante sus primeros 300 años de vida, a León le tuvo sin cuidado no celebrar su aniversario. En su etapa colonial, a lo más que se llegaba era a una misa cada 20 de enero dedicada a San Sebastián, el patrono de la futura ciudad. La cosa no cambió durante los primeros años de vida independiente.

Fue hasta agosto de 1875 que Manuel García Moyeda, un impresor e historiador aficionado, propuso al Ayuntamiento de la ciudad celebrar con todas las galas del caso el tercer centenario de León, que se cumpliría al siguiente mes de enero.

El entusiasmo de la propuesta de García Moyeda contagió a las autoridades y en 1876 se celebraron las primeras Fiestas de Enero con una exposición de agricultura, industria y bellas artes en la Casa Municipal y un desfile de carros alegóricos que pasó por las principales calles de la ciudad.

Las primeras décadas de esta celebración fueron muy irregulares: sin el plus del centenario, la exposición perdió lustre y desapareció algunos años, aunque resurgió en 1885 con un cartel que incluía, además, "iluminaciones, carreras de caballos, juegos permitidos por la ley y corridas de toros".

Tras la inundación de 1888, las fiestas se suspendieron por seis años para regresar con con exposición artesanal, serenatas, fuegos artificiales y desfile. En 1897 se añade a los atractivos las peleas de gallos y en 1900 las carreras de caballos, los combates de flores en la Plaza Principal y los bailes.

Feria de puebloAna Paola Pons Toriello, Reina de la Ciudad 2007
La tercera época de la Feria comenzó después de la Revolución, cuando llegaron los primeros juegos mecánicos. Desde 1943 cobró regularidad la costumbre de nombrar una reina de las fiestas, pues hasta entonces sólo se había coronado a seis jóvenes entre 1907 y 1938. Ana Paola Pons, la reina del 2007, es la soberana número 71 de una lista que comenzó con Lolita Torres Márquez (1907).

Son los años de la feria de pueblo, con una duración promedio de una semana y una oferta de actividades donde había veladas literarias o musicales, corridas de toros, vendimias y juegos de azar, sin faltar el imprescindible desfiles del 20 de enero.

Esa feria, que se desarrollaba principalmente en el trecho comprendido entre el Parque Hidalgo y las actuales instalaciones del Seguro Social, es la que conoció José Alfredo Jiménez cuando compuso su célebre corrido "Camino de Guanajuato", que en 1955 se convirtió en película.

En 1961 la feria de pueblo tocó techo. Por primera vez se complementó con la llamada Feria del Hogar, una magna exhibición comercial que sería antecedente de la que actualmente se monta en el Poliforum, que se instaló en la escuela Eufrasia Pantoja y recibió 300 mil visitantes.

La oferta de actividades de esa última feria local incluía funciones de música y danza folclórica en el Estadio Fernández Martínez (ubicado en lo que ahora es la Plaza del Mariachi) y los jardines de San Miguel y El Coecillo; espectáculos en la Gran Avenida, carreras de meseros y juegos de futbol.

La fiesta tiene casa
El 1962, el gobernador Juan José Torres Landa concede a la Feria el carácter de Estatal y le cedió sus actuales terrenos. Era un 12 de enero cuando el mandatario cortó el listón no sólo de una edición más de los festejos de la ciudad, sino de toda una nueva época.

Esa primera Gran Feria Estatal tuvo atractivos como charreadas, carreras de motocicletas, corridas de toros, conciertos con la Banda de la Marina y una espectacular caravana artística cortesía de Cerveza Corona, en la que figuraban desde la gran Lola Beltrán, hasta los comediantes Manolín y Shillinsky.

Ya institucionalizada como Feria Estatal, la fiesta leonesa comenzó su ascenso y crecimiento paulatino: primero en duración, que era inicialmente de 11 días; luego en terreno, pasando de las nueve a las 20 hectáreas actuales y finalmente en calidad y número de atractivos.

Para la edición de 1976 las instalaciones recibieron una suprema "manita de gato", incluyendo la inauguración del Salón Renovación (actual Pabellón Gastronómico), de 5 mil 500 metros y presumidos como "la superficie techada más grande de León y el recinto para exposiciones más grande del país". El Centro de Exposiciones y Convenciones vendría hasta 1979.

Los ochentasPoster Leoncito
En 1980 se establecieron nuevas costumbres: como crear una imagen institucional para el evento e invitar espectáculos internacionales. En lo que respecta a la primera, muchos recuerdan el famoso leoncito que identificó la Feria hasta 1986, seguida de diversas variaciones de la figura del león. Con la llegada del nuevo milenio, el rey de la selva cedió su espacio al arlequín, que debutó en el 2000.

Entre los espectáculos de los ochentas, ganaron celebridad los Pilotos Infernales de Francia, las Fuentes Danzarinas de Nueva York, las Mulas Clavadistas, un show de leñadores provenientes de Canadá y el Hombre Cohete.

Programa de la variedad del Palenque en 1987En 1980 y 1986, desde la Feria se transmitió el programa "Siempre en Domingo" y en ese último año también se instituyó la tradición de que el programa del Teatro del Pueblo fuera coordinado por alguna radiodifusora por lo que se incrementaron las posibilidades de que el público estuviera cerca de sus artistas favoritos.

Una mirada al programa del Palenque de aquellas épocas, muestra qué cosas han cambiado y cuales no en el gusto de la gente: no había absolutamente nada de música grupera, Vicente Fernández y Juan Gabriel acaparaban cuatro fechas cada uno, lo cual hoy no sorprende tanto como el que Jorge Muñiz, Prisma, Tatiana, Graciela Mauri u Óscar Athié fueran los suficientemente populares para presentarse dos días.

Definitivamente, nuestra feria ha sido todo, menos "igual que siempre".