Sin duda alguna, la tarea del Maestro (a), es un desafío, porque cada día del calendario escolar existe la posibilidad de un reencuentro del maestro con los alumnos, la escuela y la familia. Por eso, con motivo de la celebración del Día del Maestro, vale la pena tomarnos unos minutos para reflexionar sobre ellos, porque pocas veces vemos las cosas buenas que ellos logran con nuestros hijos. Si de veras tomáramos en cuenta que los maestros son unos padres para nuestros hijos, pues con ellos pasan la mayoría del tiempo. Una de las grandes tareas del maestro es formar hombres y mujeres íntegros; el maestro es un ser humano, constructor de su propia vida.
A ti, maestra (o),
que orientas con tus consejos,
experta sembradora de nobles conocimientos;
a ti, que eres mano suave que guía
y luz que alumbra senderos...
¡¡¡felicidades!!!
Son, en suma, maestros,
manojo cálido y tierno
de bondadosa paciencia
y de maternal afecto.
(Pata ti, Marli, que eres la maestra más hermosa, tan llena de amor y de un sinfín de cualidades... ¡te quiero mucho!)