¡¡¡Sursum corda!!! ¡Arriba los corazones!
Es muy frecuente que, ante las adversidades de la vida (presiones
económicas, problemas familiares o de trabajo, enfermedades, etc.),
nos dejemos llevar por el pánico, la frustración, el desánimo, o
cualquier otro tipo de sentimiento que lo único que hace es ofuscarnos
más y privarnos del disfrute de nuestra existencia. La vida terrenal
del ser humano es una y breve (relativamente)... ¡pues disfrutémosla
mientras la tengamos!
(
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